Como el objetivo es recuperar el camino perdido de la popularidad musical que tenía hace 10 años, la cantante Britney Spears ha llevado a sacrificar ciertos aspectos de su vida, entre ellos, sus propios hijos. De acuerdo con la página de Internet de la revista !Ok!, Spears pasa cada vez menos tiempo con Sean Preston y Jayden James, e incluso ya ha renunciado a la batalla legal para recuperar su custodia, actualmente en poder de Kevin Federline, el ex esposo de Britney.
Aunque ya se sabía que bajo la custodia de su padre, Britney tiene prohibido el sexo y el alcohol, Ok! asegura que la cantante ha puesto la fama por encima de sus dos pequeños, pues para la gira que plena en marzo próximo, Spears se ha encontrado que debido a su historia necesita seguir con el control de su papá si desea adquirir algún seguro para el tour.



